martes, 21 de abril de 2009

Heridas

El viernes pasado tuve la suerte de acompañar en su boda a un amigo que quiero mucho y a su ahora esposa, es impresionante el amor que esa pareja emana, pocas veces se ve algo así... en fin, una pintoresca boda al estilo rural que prometía ser un evento muy muy divertido ya que lo amenizarían un montón de diferentes agrupaciones musicales con las que el ha trabajado alguna vez (es ing. de audio) creo que en total fueron 9 grupos de distintos géneros musicales los que lo acompañaron durante la fiesta (no me quedé hasta el final), sé que les habría gustado estar ahí, y a mi también... el caso es que mi hijín de casi 3 años (quien aparece en el post anterior disfrutando de una de las bandas) anduvo corriendo toda la tarde y se cayó varias veces en la tierra sin aparentes daños para luego levantarse y seguir corriendo, fué hasta muy tarde que descubrí que en una de sus manitas si se había hecho una herida medio fea y que la traía muuuy llena de tierra, la cortada tenia forma triangular asi que ahi se le metió mucha tierra, el lugar no tenía las condiciones necesarias para curarlo, y además estabamos fuera de la ciudad. Solo pude lavarle la manita con jabón y esperar hasta que volvieramos a casa para poderlo curar, eso ya fué de madrugada así que pensé en esperar al día siguiente para llevarlo al centro de salud, pero su herida se había comenzado a cerrar con kilos de tierra adentro y temí que en esas horas se pudiera infectar, así que no me quedaba otra que curarlo yo, le expliqué que tenía que lavarle su manita porque tenia tierra y le podía hacer daño, le mostré las gasas y el isodine y el accedió obedientemente sin tener idea de lo que implicaría eso... le metí su confiada manita en el chorro del agua para aflojar un poco la pielecita y los montones de tierra y él lo permitió observando con atención cada uno de mis movimientos. Con un poco de experiencia en curaciones sé que en heridas así de cochinas es necesario tallar bien con la gasa y el isodine para asegurarse de sacar toda la mugre posible, la herida estaba algo profunda y la tierra había durado ahí varias horas así que ese proceso tuvo que repetirse varias veces, al principio el aguantó como los machos sin sacar la manita y sin quejarse, pero después de varias repeticiones ya era mucho el dolor y comenzó a llorar aun sin intentar sacar su manita, él me miró con un gesto de desconcierto, entre el llanto, como preguntandome sin palabras ¿¡¿Por qué me lastimas TU de esta forma?!? ahí fué donde yo empecé a llorar con él, me dolía mucho su dolor y hubiera querido no tener que curarlo, pero sabía que dejarlo así solo significaría mas dolor para él después! Lo peor fué cuando el intentó sacar su mano, y tuve que forzarlo a seguir con la curación, no hay nada mas horrible que ver a un hijo sufriendo mientras él piensa que sufre por tu culpa.
Ahora mismo yo estoy en un proceso de curación, y duele hasta las entrañas, no entiendo ni madres de lo que está pasando y cuando parece que comienzo a entender algo el dolor es tan intenso que solo quiero sacar la mano, Y NO PUEDO!! la única certeza que tengo es que quien me está lastimando así no busca sino mi bienestar así que intento ser lo mas machita que puedo y soportar este proceso hasta que se acabé. No puedo entender todo lo que quisiera pero confío en que me ama y que esto tiene alguna razón... comoquiera ni puedo sacar la mano :/

Salmo 139

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos.
Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano.
Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.
¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?
Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.
Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,
Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.
No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas!
Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.
De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre
¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos?
Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos:
Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

lunes, 20 de abril de 2009

miércoles, 1 de abril de 2009

De rodillas

Se acuerdan que en lo último que escribí me quedé de pie "esperando las pruebas que me harían mas fuerte y mejor"? pues no tardaron mucho en llegar, nomas al día siguiente y ¡tóma paloma! me sacaron el piso en donde estaba parada, apenas la primer prueba y me tumbó del modo mas doloroso que puede haber, muchos días (y noches) de llanto y dolor, de mucho cuestionar, de reclamos y contiendas, de profunda desolación, un BUEN trancazo... pero me dejó de rodillas, y de rodillas es la posición mas segura en la que un ser humano puede quedarse, intentenlo! de rodillas es mucho mas difícil que algo te haga caer, así pues la primera (y mas dura prueba de mi vida) me enseñó a quedarme de rodillas por los que amo, a que no debo dejar nunca de cuestionar y a confiar absoluta y totalmente mi vida a Dios, aun cuando eso se sienta como partirme en dos.